El cliente pide desde su móvil, la cocina lo recibe al instante y el camarero solo aparece cuando hace falta. Tú ves las ventas del día y cierras la jornada sin hojas de cálculo.
Sin tarjeta. Sin permanencia. Cancelas cuando quieras.
Sin intermediarios innecesarios. El camarero entra en el proceso solo cuando el cliente lo pide o cuando hay que cerrar la mesa.
Así ve cocina cada comanda, en el momento en que entra.
Cada persona ve solo lo que necesita para hacer su trabajo, no un panel genérico compartido por todo el restaurante.
Un sistema que toca cocina, sala y ventas tiene que funcionar de verdad. Esto es lo que puedes exigirnos.
Carta, cocina, sala y ventas. Sin módulos sueltos ni sorpresas en la factura.
Facturado cada mes. Cambia de ciclo cuando quieras.
14 días de prueba, sin tarjeta. Si no sigues, no pagas nada.
No necesariamente. Cartiva funciona en cualquier tablet o móvil con navegador, incluidos los que ya tenga el restaurante. Si necesitas comprar alguno, te decimos qué características mínimas hacen falta antes de que contrates.
Los que necesites. Cada empleado tiene acceso solo a su área — cocina, sala o gerencia — y puedes dar de alta o de baja a alguien en cualquier momento sin coste extra.
Puedes exportar el contenido de tu carta y tu histórico de ventas en cualquier momento, incluso después de cancelar. El sistema deja de funcionar cuando termina el periodo pagado, así que si tienes QR impresos en las mesas, te avisamos con tiempo para que decidas qué hacer con ellos.
No. Escanea el QR de su mesa y todo — carta, pedido, aviso de camarero y cuenta — ocurre en el navegador del móvil, sin instalar nada.
Sí. No hay permanencia mínima. Cancelas desde tu panel de gerencia y el cobro se detiene en el siguiente ciclo.
14 días, sin tarjeta, sin compromiso. Si no te convence, no pasa nada.
Empezar prueba gratis